Productos Zero Waste: Jabones y champús sólidos


Hace aproximadamente un año me decidí a dejar de usar gel de manos en el baño. ¿Quién me iba a decir a mi que iba a lavarme las manos más que en toda mi vida? Y es que, en serio, el jabón y el lavado de manos se han convertido en una obsesión en nuestro día a día. La decisión la tomé cuando de repente me di cuenta de la cantidad de jaboncillos que teníamos de los amenities de los hoteles. Al menos 40-50 pastillas de jabón. Algunas muy pequeñas, otras no tanto. Así que decidí deshacerme de todas ellas (teníamos algunas incluso del viaje de novios). 

Y es que tengo una cespita en el baño donde siempre me ha gustado tener los amenities o algunos detalles (cepillos de dientes nuevos, toallas pequeñitas...) para los invitados. ¿La realidad? La realidad es que los invitados al final nunca usan las cosas que hay en la cesta, usan el gel y el jabón que hay en el baño. Usan las toallas grandes que les dejamos. Y teniendo en cuenta que últimamente los invitados en casa escasean...

Me alegré mucho de tomar esa decisión, puesto que desde entonces desaparecieron dos botes de mis lavabos. Yo solía comprar un bote de gel tamaño familiar y así iba rellenando los botes del jabón de manos. Ambos botes estaban ya oxidados y muy desfavorecidos, a pesar de no ser muy viejos, tenía ganas de hacer un cambio. Darle un nuevo aire a los baños. 

A pesar de ser una decisión poco drástica, marcó un antes y un después. No he vuelto a usar jabón de manos líquido. Todos en casa nos hemos aficcionado a las pastillas de jabón y hemos descubierto algunas maravillas: las pastillas de jabón de lavanda de la dehesa de los Llanos, las pastillas de jabón de Jabones del Eden y las de Idaro (todos ellos productos locales). 

TRUCO: para que la pastilla de jabón de manos te dure más déjala secar en una jabonera de madera con algún tipo de drenaje o apertura, de esta manera la pastilla se secará rápidamente y no se perderá el jabón debido a la humedad. 

Todo esto me ha llevado a plantearme también dejar de usar jabón y champú líquido en la ducha. Pero ese era un paso más grande. Sin embargo también significaba un ahorro de plástico considerable. Pero, ¿era una propuesta sostenible económicamente hablando? 

En enero me animé por fin a comprar un champú y un acondicionador sólidos. Me decanté por la marca Stepy, ya que no conocía ninguna marca local y Stepy es una marca española que tenía muy buena pinta. Además estaba disponible en la tienda EcoAlbacete, que es la tienda donde suelo comprar todos mis productos de limpieza. 

champú stepy y acondicionador stepy

Ahora puedo decir que llevo dos meses usando el champú y un mes usando el acondicionador y no podría estar más sorprendida. Lo cierto es que los champús sólidos no son baratos y me hacía plantearme si realmente "merecía la pena" comprar un producto tan caro que usamos tan a menudo y se gasta tan rápido. 

Lo cierto es que la pastilla de champú apenas se nota el uso. Y ¡lo más importante! EL RESULTADO ES EXCELENTE. Mi pelo se mantiene limpio mucho más tiempo, por lo que el uso de las pastillas de champú es menor. Siempre creí que tenía el pelo graso, gracias a este champú he descubierto un nuevo pelo.

Por no hablar de la sorpresa que me dio el uso del acondicionador sólido. Nunca me imaginé que daría resultado, por esta razón tardé un mes más en empezar a usarlo. Sinceramente, no me veo volviendo a usar champú y acondicionador líquidos. 

Ambos los guardo en una cajita de acondicionador a la que le he hecho unos agujeros para que se drene todo el agua y ambos se mantengan secos. Además, no los dejo en la ducha. 

TRUCO: Al terminar de usar el champú y el acondicionador sólidos los guardo en su cajita y los dejo en una estantería de baño. Así evito que cuando se duche otra persona las pastillas se mojen y se desgasten debido al agua.

¿Usas jabón y champú sólidos?

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